
El No sabe como llegó a esa ciudad de perros.
Donde los ladridos, eran una respuesta básica a tu pasar por la calle. Publicidad de una ciudad apestada por pulgas y garrapatas, donde una pastilla contra ellas vale más que los huesos enterrados en tu patio. Y no es que el No le gustara enterrar huesos, simplemente veía lo que sus compañeros de pieza sufrían.
El No buscaba un negocio para beber algo, pero llevaba horas recorriendo, bajo el calor, sobre el cemento orinado.
Pocos humanoides se ven por acá, y son pisoteados por la comunidad gatuna, esas que rondan en conjunto, para no ser mordidas por la represión de un perro golpeado desde cachorro, donde revolotean a chorros, los porros… Perros, perdón!
Y El No se preguntaba “ Y si alguna vez llegará haber una ciudad humana, los perros no serían tratados así como tratan a los humanos, podrían tener toda la libertad de ser. Los gatos mas que miau dirían WAaaa!! Aullando de longevidad, donde cada una de sus 9 vidas duraría una eternidad y un momento.”
En ese momento encontró una pileta con sus aguas corriendo. Cachorros se bañaban apaciguando el calor, los padres beben y beben. Tuvo que acercarse y buscando el sector con menos pelo, hunde su cabeza por 3 minutos seguidos, tragando 2 litros de agua.
Pero en ese momento se sintió observado por la policía Palomo. ESTÁN EN TODAS PARTES!!!! Son un ente omnipresente. No hay lugar donde no te puedan ver. Tienen el poder, dominan todos los sectores públicos, tu paradero, tu bar preferido, la iglesia, el gobierno, Todo!!! Cubierto por su MIERDA! Y hunden en las vidas de todos, la mierda no fértil.
El No se refugiaba con sus nuevos amigos las ratas, los no queridos, los olvidados, despreciados, perseguidos, estigmatizados roedores, que son y simplemente son, pero nadie quiere ver sus vidas. El No piensa en que momento se desvirtúo todo. Cuando de pronto tuvo que levantarse desesperado para ir a mear. Corre desesperado hasta su pensión, empujando a quien se le cruzara por delante, hasta que llega a su puerta. Baja los pantalones y se pone a mearla entera, relajando la vejiga se relaja en placer. Sus perros zorrones perrits lo ven. El No se sube el pantalón, mira a sus compañeros y entra a su pieza cerrando su puerta. Sus compañeros se acercan a mear su puerta.
3 comentarios:
Gustome el texto!
Ta wena me gusto la historia
Perro NO perruNO "donde cada una de sus 9 vidas duraría una eternidad y un momento.”
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